Pandas y microbios. El debate de la sostenibilidad entra en los medios masivos

Posted By on 15 septiembre, 2014

En las últimas semanas, y en casi todas las cadenas de televisión, aparecen reportajes y noticias sobre el impacto de la actividad económica en los ecosistemas y en la sociedad. Parece que empezamos a darnos cuenta que la cultura del “usar y tirar”, de la rotación desenfrenada de productos, de innovaciones que no aportan nada y de renovar cuando no se necesita esta empezando a ser substituida por una n ueva cultura, la cultura de la sostenibilidad.  Los medios tienen un papel fundamental en este proceso. Muchos de los problemas ambientales y sociales no son experimentados directamente por la gente. El calentamiento global, la escasez de agua en algunas remotas  regiones del mundo, la contaminación en los suelos, el trabajo infantil y las condiciones de trabajo inaceptables en los países en desarrollo son los problemas con los que muchas personas no pueden relacionarse en su vida cotidiana. El impacto de la actividad productiva y de consumo en el medio ambiente y en la salud humana son descubiertos por la ciencia y transmitidos por los medios de comunicación. Dado que la atención pública es un bien escaso, las cuestiones ambientales y sociales deben competir con otros temas para poder captarla. De acuerdo con el ciclo de atención del tema, la atención pública rara vez sigue centrada en un problema por mucho tiempo. Por lo general, los medios de comunicación toman un tema y lo discuten por un período hasta que la atención del público pasa a otro tema.

Sin embargo, la atención sobre el medio ambiente se ha mantenido bastante alta en la agenda pública desde 1970. Una de las razones para el continuo y alto nivel de atención al público es que un sinfín de nuevos problemas ambientales, desde la contaminación tóxica local a las amenazas globales como el cambio climático, se han mezclado para crear una sensación de progresivo y continuo deterioro de nuestro ecosistema. Otra razón puede ser que las organizaciones ambientalistas han tenido mucho éxito en la presentación de los problemas ambientales, y lo suelen hacer en términos dramáticos y bastante persuasivos. Los activistas ambientalistas como Greenpeace, por ejemplo, no han cesado de difundir imágenes simbólicas de problemas ambientales a los medios de comunicación. La polémica por el  hundimiento de las instalaciones petróliferas Brent Spar en el año 1995 creó un ambiente de auténtico drama. El encuentro entre Greenpeace y la gigante petrolera Shell fue percibido por el público de forma similar a la lucha de David contra Goliat, como el bien contra el mal – independientemente de la evidencia científica y los argumentos en discusión. Sin embargo, el continuo bombardeo de mensajes medioambientales puede eventualmente también conducir a la saturación y de dramatización de este tipo de problemas.

Los medios de comunicación influyen en la percepción de los problemas ambientales y sociales de dos maneras. En primer lugar, los medios tienen el poder de elegir qué tipo de mensajes aparecen en la palestra pública (selección de primer orden). Muchas personas suponen que los medios de comunicación toman nota de los problemas de de forma objetiva, en función de su relevancia para la sociedad. Esto no es necesariamente así. Algunos problemas son demasiado complejos para explicar, otros son difíciles de sintetizar en imágenes. Tomemos los pandas y los microbios. El panda se encuentra al borde de la extinción. Es un mamífero aparentemente bonito y encantador que llama mucho la atención pública. Por lo tanto, una parte importante del esfuerzo de conservación se vuelca en criaturas como esta. Por el contrario, las cosas pequeñas y aparentemente insignificantes, como los microbios del suelo, de los que el mundo depende, son algunas de las especies menos conocidas. Los microbios pueden aparecer en los programas especiales en el Discovery Channel, pero no están presentes en los medios de comunicación por la simple razón de que son muy pequeños y no son noticia.

Además de seleccionar los temas de acuerdo con noticiabilidad y “amabilidad” con medios de comunicación, los medios también deciden en qué forma se presentan los problemas ambientales y sociales (selección de segundo orden). En los años 1980 y 1990, los medios de comunicación exageraron a menudo los problemas ambientales y sociales. Además, mostraron a los pioneros de la sostenibilidad desde una óptica muy positiva. Con el tiempo, este tipo de enfoque pierde su valor informativo y de novedad. Más tarde han aparecido enfoques y versiones diferentes que han ganado la atención de los medios de comunicación desde el inicio del siglo XXI, como por ejemplo, negar o restar importancia a los problemas socio-ecológicos, informaciones sobre “ovejas negras” en el rebaño de los “sostenibles”, y la presentación de los pioneros de sostenibilidad desde una perspectiva algo más negativa.Como consecuencia de ello, muchos consumidores se están convirtiendo en escépticos respecto a las reivindicaciones de los productos ecológicos y sociales.  Los medios tienen en este sentido una enorme responsabilidad. Tienen que hablar de Pandas, pero también de Microbios.  Y no dejar que la vorágine de ciclo de vida corto de las noticias emule el proceso de consumo.  Miren The Guardian Sustainability. Todo un ejemplo. Pandas y Microbios cada día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *